miércoles, 10 de enero de 2007

10.01.2007

Resulta curioso pensar en las casualidades. Me acordaba yo el domingo de cuando aprovechaba los últimos días de vacaciones de Navidad antes de empezar el colegio, jugando con mis juguetes nuevos. Recordé una época de ilusiones, recordé los años que pasé haciendo cada día el mismo (corto) trayecto hasta la puerta del patio de mi escuela, formar la fila ordenada para subir a clase, incluso recordé, también, cómo eran las mesas, sus "calaixets". En fin, mil cosas.
El caso es que, por alguna razón, algo hizo volverme para mirar la orla, y observar, una vez más, todas esas fotografías de niños y niñas, de profesores, profesoras, y el director, en el centro.
Todo este párrafo viene a razón de que esta mañana me enteré de que precisamente este hombre murió ayer por la tarde. Muchos seguramente ni os acordéis de cómo era el director de vuestra escuela, al fin y al cabo tampoco sería tan extraño.
No pretendo mitificar a nadie ahora, sería hipócrita por mi parte. Pero fue una persona que siempre creyó en mí, y aunque pasaron los años, acabé el instituto y empecé la universidad, siempre tuvo interés por saber qué había sido de mí, cómo me las apañaba y si realmente conseguía buenos resultados, si verdaderamente aquella niñita era tan espabilada como parecía. Siempre que nos encontrábamos por la calle, en el colegio si alguna vez iba a buscar a mi hermano, ¡incluso al ir a votar! Ahí estaba. Quiero creer que esa fe era por algo especial, porque realmente había depositado esperanzas en mi, no como una alumna más.
Siempre me comentaba que esperaba de mi un "título universitario" y, a decir verdad, por aquél entonces apenas entendía lo que eso suponía...
Por desgracia, si algún día llego a conseguirlo, no podré ir a enseñárselo. Y, si os soy sincera, me hubiera hecho ilusión.

2 comentarios:

Faith dijo...

Lo siento mucho Gladys :(

Piensa que ahora descansará...

Saludos.

Javi M dijo...

DEP :____(

Este donde este sabra que lo estas haciendo bien ^_^

 
Free counter and web stats